Las razas de perros toy despiertan cada vez más interés, pero también generan muchas dudas. A su alrededor circulan ideas preconcebidas que no siempre se ajustan a la realidad: que si son frágiles, que si tienen mal carácter, que si no necesitan educación o que no son adecuados para familias. La mayoría de estos juicios parten de mitos, no de información contrastada.
En Las Almenas, como criadero especializado en perros toy y perros pequeños, convivimos a diario con distintas razas de perros toy y conocemos de primera mano cómo son realmente, cuáles son sus necesidades y qué factores influyen de verdad en su carácter y bienestar. Por eso sabemos que el tamaño no define al perro, ni su equilibrio, ni su capacidad para integrarse en una familia.
En este artículo desmontamos los mitos más comunes sobre las razas de perros toy y los contrastamos con la realidad, explicando qué hay de cierto y qué no en creencias muy extendidas sobre los perros toy, su salud, su comportamiento y su convivencia. El objetivo es ayudarte a elegir con información real, criterio y expectativas ajustadas.
Porque entender bien a las razas de perros toy es el primer paso para ofrecerles una vida equilibrada y para tomar una decisión responsable, basada en conocimiento y no en modas.

¿Qué se considera una raza toy?
Cuando hablamos de razas de perros toy, nos referimos a perros de tamaño pequeño que han sido criados, históricamente, como perros de compañía. Son razas pensadas para convivir estrechamente con las personas y adaptarse a la vida familiar, tanto en pisos como en casas.
Es importante aclarar algo desde el principio: “toy” no es un peso exacto ni una medida universal. No existe una cifra concreta que marque cuándo un perro es toy o deja de serlo. Lo que define a las razas de perros toy es su clasificación dentro de los estándares oficiales de cada raza, establecidos por los principales clubes caninos.
¿Cómo se define una raza toy?
En los estándares internacionales, como los utilizados en Europa, muchas razas de compañía se agrupan dentro de categorías donde aparecen variedades toy, miniatura o razas directamente consideradas toy por su tamaño y función.
Esto significa que:
Cada raza tiene su propio estándar
El tamaño “correcto” se define dentro de ese estándar
No todos los perros pequeños son toy, ni todos los toy son iguales
Por eso, cuando hablamos de perros toy, no hablamos solo de tamaño, sino de estructura, carácter y finalidad como perro de compañía.
¿Qué características comunes tienen las razas de perros toy?
Aunque cada raza es diferente, la mayoría de las perros toy razas comparten algunos rasgos habituales:
Tamaño reducido, pero estructura proporcionada
Gran orientación al vínculo con las personas
Alta capacidad de adaptación a la vida en casa
Necesidad real de educación, rutinas y socialización
Uno de los errores más comunes es pensar que, por ser pequeños, los perros toy son frágiles o no necesitan normas. En realidad, su equilibrio depende mucho más de cómo se crían, se educan y se socializan que de su tamaño.
¿Son lo mismo toy, mini y perros pequeños?
En el lenguaje cotidiano se suelen mezclar términos como toy, mini o perros pequeños, pero no siempre significan lo mismo.
Toy hace referencia a una clasificación o variedad definida dentro de una raza
Miniatura suele indicar un tamaño más pequeño dentro de un estándar
Perros pequeños es un término general, muy usado, pero no siempre técnico
Entender esta diferencia ayuda a evitar confusiones y expectativas poco realistas al elegir cachorro.
Un apunte importante antes de seguir
Conceptos como “teacup”, “micro” o “ultra toy” no forman parte de clasificaciones oficiales y suelen estar más relacionados con términos comerciales que con estándares reales de raza. En estos casos es donde más mitos y problemas aparecen.
Por eso, cuando hablamos de razas de perros toy, lo realmente importante no es la etiqueta, sino:
el estándar de la raza
la crianza responsable
y el bienestar del perro a largo plazo
Mito 1: Los perros toy son delicados y enfermizos
Este es, sin duda, uno de los mitos más extendidos sobre las razas de perros toy. Muchas personas asocian el tamaño pequeño con fragilidad, problemas de salud constantes o una vida más limitada. Sin embargo, la realidad es bastante distinta.
Los perros toy no son enfermizos por naturaleza. Como ocurre con cualquier raza, su salud depende principalmente de la genética, la crianza y los cuidados recibidos, no de su tamaño. Un perro toy criado de forma responsable, con buenos progenitores y una correcta socialización, puede ser tan fuerte y longevo como un perro de mayor tamaño.
¿De dónde viene este mito?
En la mayoría de los casos, este mito nace de:
Crías procedentes de malas prácticas de cría
Selecciones extremas de tamaño sin criterios de salud
Falta de información sobre las necesidades reales de los perros pequeños
Cuando se prioriza únicamente que el cachorro sea “muy pequeño” sin tener en cuenta su bienestar, es cuando aparecen problemas. Pero esto no define a las razas de perros toy, sino a cómo se han criado esos perros.
La realidad sobre la salud de las razas toy
Bien criados, los perros toy razas suelen destacar por:
Buena esperanza de vida
Gran capacidad de adaptación
Resistencia dentro de su tamaño
Menor desgaste articular que perros grandes en algunos casos
Muchas razas toy viven 12, 14 o incluso más años, siempre que reciban una alimentación adecuada, revisiones veterinarias y una vida equilibrada.
El tamaño reducido no implica debilidad, sino necesidades distintas, igual que ocurre entre cualquier raza grande, mediana o pequeña.
El papel clave del criador
Aquí está el punto más importante. En las razas de perros toy, el criador marca la diferencia.
Un criador responsable:
Selecciona progenitores sanos
Evita cruces extremos
Prioriza la estructura y el equilibrio del cachorro
Cría en entornos familiares, no industriales
Cuando estas bases se cumplen, el perro toy crece fuerte, seguro y saludable. Cuando no, es cuando surgen los problemas que alimentan este mito.
Lo que sí necesitan los perros toy
Lejos de ser “delicados”, los perros toy necesitan:
Educación desde cachorros
Rutinas claras
Socialización temprana
Cuidados adaptados a su tamaño
No son perros de cristal, pero tampoco “peluches”. Son perros completos que, bien entendidos, se convierten en compañeros equilibrados y felices.

Mito 2: Las razas de perros toy tienen mal carácter
Otro de los grandes mitos sobre las razas de perros toy es que son nerviosos, ladradores o incluso agresivos. Muchas veces se habla de perros reactivos, de la necesidad de usar bozal o de comportamientos “difíciles” como si fueran algo propio de los perros pequeños. Y no, no lo es.
El carácter de un perro toy no viene determinado por su tamaño, sino por cómo se ha criado, educado y socializado desde cachorro. Exactamente igual que ocurre con cualquier perro grande.
Por qué algunos perros toy se vuelven reactivos
En la mayoría de los casos, cuando un perro toy muestra reactividad, miedo o respuestas exageradas, el origen suele estar en alguno de estos factores:
Falta de socialización temprana
Experiencias negativas en etapas clave
Educación basada en castigos o correcciones
Sobreprotección por parte del entorno
No respetar sus límites por ser “pequeño”
Muchos perros toy no han aprendido a relacionarse correctamente con personas, otros perros o estímulos del entorno porque nadie se lo ha enseñado. Y un perro que no entiende el mundo, reacciona con miedo.
El error de tratar al perro toy como un peluche
Uno de los mayores problemas en las perros toy razas es que, por su tamaño, a menudo no se les educa igual que a un perro grande. Se les coge en brazos constantemente, se les evita el contacto con otros perros o se les permite todo porque “no pasa nada, es pequeño”.
Esto genera:
Inseguridad
Falta de autocontrol
Reacciones exageradas
Conductas defensivas
No es mal carácter. Es falta de educación y de experiencias bien gestionadas.
¿Y el uso del bozal?
El bozal, cuando está bien introducido y se usa correctamente, no es un castigo ni un símbolo de que el perro sea agresivo. En algunos casos puede ser una herramienta puntual de seguridad, también en perros pequeños.
Pero es importante entender que:
El bozal no soluciona el problema de fondo
La reactividad se trabaja con educación y gestión emocional
El objetivo es que el perro aprenda, no que se inhiba
En las razas de perros toy, como en cualquier otra, el enfoque debe ser siempre educativo, nunca punitivo.
Educación y socialización: la clave real
La diferencia entre un perro toy equilibrado y uno con problemas de conducta está, casi siempre, en la educación y la socialización temprana.
Un perro toy bien socializado:
Aprende a relacionarse con otros perros
Se siente seguro en entornos nuevos
Tolera mejor estímulos como ruidos o movimientos
Confía en las personas
La educación basada en refuerzo positivo es especialmente importante en los perros pequeños, ya que suelen ser más sensibles. Castigos, gritos o correcciones bruscas solo aumentan el miedo y la reactividad.
La realidad sobre el carácter de las razas toy
Bien criados y educados, los perros toy suelen ser:
Sociables
Afectuosos
Inteligentes
Muy equilibrados
Las razas de perros toy no tienen peor carácter que otras razas. Lo que sí tienen es una gran capacidad de vínculo, lo que hace que el entorno influya muchísimo en cómo se desarrollan.
Mito 3: Los perros toy no necesitan educación
Este es uno de los errores más frecuentes —y más perjudiciales— cuando hablamos de razas de perros toy. Al ser pequeños, muchas personas piensan que no necesitan normas, límites ni educación, o que “ya aprenderán solos”. Y la realidad es justo la contraria.
Los perros toy necesitan educación igual que cualquier otro perro, independientemente de su tamaño. De hecho, una falta de educación suele notarse antes en un perro pequeño, porque vive más cerca de nosotros y participa más en el día a día.
El tamaño no determina la necesidad de educar
Que un perro sea pequeño no significa que:
entienda cómo comportarse
sepa gestionar la frustración
tolere estímulos nuevos
sepa relacionarse correctamente
Las perros toy razas son perros completos, con emociones, miedos, necesidades y capacidad de aprendizaje. Cuando no se les educa, aparecen problemas como ladridos excesivos, ansiedad, dependencia o reactividad… problemas que luego se atribuyen injustamente a la raza.
Educación desde cachorro: la base de todo
Una buena educación empieza desde los primeros meses y se apoya en tres pilares fundamentales:
rutinas claras
socialización progresiva
refuerzo positivo
En los perros toy, el refuerzo positivo es especialmente importante. Son perros sensibles, muy atentos a su entorno y a las emociones humanas. Aprenden rápido cuando se sienten seguros y comprendidos, y justo al revés cuando se les corrige de forma brusca.
Educar no es imponer, es enseñar a convivir.
El error de “ya que es pequeño, no pasa nada”
Permitir todo porque el perro es pequeño suele generar:
falta de autocontrol
inseguridad
dependencia excesiva
problemas de convivencia
Lo que hoy parece una gracia, mañana puede convertirse en un problema. Por eso, en las razas de perros toy, la coherencia es clave: las normas deben ser claras, constantes y adaptadas al perro, no a su tamaño.
Un perro toy educado es un perro equilibrado
Cuando un perro toy recibe una educación adecuada:
se siente más seguro
se adapta mejor a distintos entornos
gestiona mejor la frustración
disfruta más de la convivencia
Las razas de perros toy bien educadas destacan por ser perros sociables, tranquilos y muy agradables en el día a día. No porque sean “fáciles”, sino porque han recibido la atención y la educación que necesitan.
Mito 4: Todas las razas de perros toy son iguales
Este es uno de los errores más comunes cuando se habla de razas de perros toy: pensar que, por ser pequeñas, todas se comportan igual, tienen las mismas necesidades o encajan en cualquier tipo de familia. Nada más lejos de la realidad.
El tamaño no define al perro. Dentro de las razas de perros toy existe una enorme diversidad de caracteres, niveles de energía, formas de relacionarse y necesidades de cuidados. Igual que ocurre con los perros medianos o grandes, cada raza toy tiene su propia personalidad.
El problema de meter a todos los perros toy en el mismo saco
Cuando se habla de perros toy como si fueran un grupo homogéneo, se pierden matices fundamentales. Esto lleva a elecciones poco acertadas, basadas solo en el aspecto o en la idea de “perro pequeño”, sin tener en cuenta cómo es realmente ese perro en el día a día.
Algunas razas toy son:
más activas y despiertas
otras más tranquilas y observadoras
unas muy orientadas al aprendizaje
otras más independientes
Reducirlas a “todos son iguales” es ignorar lo más importante: su carácter.
Ejemplos claros dentro de las razas de perros toy
Para entenderlo mejor, basta con comparar algunas perros toy razas muy conocidas:
Un caniche toy suele destacar por su inteligencia, energía y facilidad para el adiestramiento. Es un perro muy activo mentalmente.
Un schnauzer miniatura, aunque pequeño, tiene un carácter más firme y despierto, con un fuerte instinto de alerta.
Un teckel kaninchen presenta una personalidad valiente, curiosa y con tendencia a la independencia.
Todos son perros pequeños, todos pueden considerarse dentro del universo toy, pero no se comportan igual ni encajan en los mismos hogares.
Por qué es tan importante conocer la raza (y no solo el tamaño)
Elegir bien entre las razas de perros toy implica mirar más allá de:
el peso
la altura
o si “cabe en un piso”
Factores como el nivel de actividad, la sensibilidad, la facilidad de educación o la necesidad de compañía influyen mucho más en la convivencia que unos pocos centímetros de diferencia.
Por eso, dos perros toy pueden vivir experiencias completamente distintas en el mismo hogar.
La clave: elegir por encaje, no por etiqueta
Las razas de perros toy no son intercambiables. Cada una encaja mejor en un tipo de familia, ritmo de vida y expectativas.
Cuando se elige con información real:
el perro se adapta mejor
la convivencia es más equilibrada
se evitan frustraciones a largo plazo
Y eso solo se consigue entendiendo que no todos los perros toy son iguales, aunque compartan tamaño reducido.
Descubre nuestras razas toy
En Las Almenas, como criadero familiar especializado en razas mini y toy, convivimos a diario con distintos perros toy y conocemos de primera mano las diferencias reales entre cada raza: carácter, nivel de energía, necesidades y forma de convivir.
Por eso, en nuestro blog no solo desmontamos mitos, sino que también te ayudamos a conocer en profundidad cada una de las razas de perros toy con las que trabajamos, para que puedas elegir con información, criterio y tranquilidad.
Verdades sobre las razas de perros toy
Después de desmontar algunos de los mitos más habituales, es momento de hablar claro y poner el foco en lo que sí es cierto sobre las razas de perros toy. Porque entender su realidad ayuda a valorarlas mejor y, sobre todo, a elegir con criterio.
Son perros completos, no “medios perros”
Una de las verdades más importantes es esta: las razas de perros toy son perros en toda regla. Tienen emociones, necesidades, instintos y capacidad de aprendizaje igual que cualquier otro perro, independientemente de su tamaño.
El hecho de ser pequeños no los hace menos válidos, menos equilibrados ni menos capaces. Simplemente, sus necesidades se adaptan a su tamaño, no a una supuesta fragilidad.
El vínculo con las personas suele ser muy fuerte
Los perros toy han sido criados, durante generaciones, como perros de compañía. Esto hace que muchas perros toy razas destaquen por su capacidad de crear un vínculo muy estrecho con su familia.
Suelen ser atentos, expresivos y muy conectados emocionalmente con su entorno. Esta cercanía es una de sus grandes virtudes, siempre que se gestione bien y no se confunda con dependencia.
Se adaptan muy bien a la vida en pisos y entornos urbanos
Otra gran verdad sobre las razas de perros toy es su alta capacidad de adaptación. Por su tamaño y nivel de actividad, muchos perros pequeños encajan perfectamente en pisos y ciudades, siempre que tengan paseos, rutinas y estimulación adecuados.
No necesitan grandes espacios, pero sí tiempo, atención y estabilidad.
Suelen tener una buena esperanza de vida
Muchas razas de perros toy destacan por su longevidad. Bien cuidados, con una alimentación adecuada, revisiones veterinarias y una vida equilibrada, pueden acompañar a sus familias durante muchos años.
Esto refuerza la importancia de elegir bien desde el principio, ya que no se trata de una decisión a corto plazo, sino de una convivencia duradera.
La educación y la crianza marcan la diferencia
Si hay una verdad que se repite en todas las razas de perros toy, es esta: la crianza y la educación lo son todo.
Un perro toy criado en un entorno familiar, bien socializado y educado con refuerzo positivo, tiene muchas más probabilidades de ser:
equilibrado
sociable
seguro
fácil de convivir
Aquí es donde el papel del criador y del entorno cobra especial importancia.
No son una moda, son una elección consciente
Las razas de perros toy no deberían elegirse solo por su tamaño o por su aspecto. Cuando se eligen desde el conocimiento y el encaje con el estilo de vida, se convierten en compañeros excepcionales.
La clave no está en que sean pequeños, sino en entender cómo son realmente y qué necesitan para vivir bien.

Criador responsable: la clave en las razas de perros toy
Si hay algo que marca la diferencia en las razas de perros toy, no es solo la raza en sí, sino cómo se cría ese cachorro. Muchos mitos sobre los perros toy (salud, carácter, “delicadeza”, reactividad…) nacen precisamente de una realidad que no siempre se cuenta: no todos los orígenes son iguales.
Un criador responsable no se limita a “tener cachorros”. Se implica en todo lo que hay detrás: salud, estructura, temperamento, socialización y bienestar. Y eso, en perros pequeños, se nota muchísimo a medio y largo plazo.
Qué debería ofrecer un criador responsable
Cuando buscas un cachorro (sea de razas de perros toy o de perros pequeños en general), fíjate en señales muy claras:
Transparencia: información clara sobre el cachorro, su evolución y su entorno.
Crianza cuidada y socialización temprana: cachorros acostumbrados a la vida real (personas, sonidos, rutinas), no aislados.
Prioridad por el bienestar: el foco está en el equilibrio del perro, no en “hacerlo lo más mini posible” a cualquier precio.
Acompañamiento: asesoramiento antes, durante y después, porque el cachorro no termina “el día de la entrega”.
La idea es simple: un cachorro bien criado y bien socializado tiene muchas más probabilidades de convertirse en un perro toy estable, seguro y fácil de convivir.
Las Almenas: nuestra forma de entender la cría responsable
En Las Almenas, trabajamos con una idea muy clara: la información es la base del bienestar. Por eso, además de criar con criterio y respeto, compartimos contenido para que las familias entiendan de verdad qué necesitan las razas de perros toy, cómo se educan, cómo se socializan y cómo se construye una convivencia sana.
Publicamos artículos semanalmente en nuestro blog, porque creemos que elegir un perro no debería basarse en modas ni en mitos, sino en conocimiento real y expectativas honestas.
Las razas de perros toy no son frágiles por naturaleza, ni tienen “mal carácter” por defecto, ni son todas iguales. Lo que marca la diferencia casi siempre es lo mismo: origen, crianza, educación y socialización.
Si todavía no sabes cuál es tu compañero ideal, escríbenos. Te ayudaremos a elegir y comprar el perro mini que mejor se adapte a ti, a tu casa y a tu manera de vivir.
Y si quieres conocerlos un poco mejor, síguenos en Instagram, TikTok, Facebook o YouTube: ahí verás cómo crecen, juegan y conquistan corazones (aunque te avisamos… corres riesgo de enamorarte de todos).
Porque cuando entendemos mejor a nuestros perros, los cuidamos mejor. 💛
Sobre Las Almenas
Las Almenas es un criadero familiar especializado en razas mini y toy con más de una década de experiencia en cría responsable y socialización temprana de cachorros. Nuestro trabajo está avalado por profesionales veterinarios y se centra en el bienestar, la salud y el equilibrio emocional de cada cachorro antes de su entrega.
Todos los contenidos de nuestro blog son redactados y revisados por el equipo técnico de Las Almenas, con apoyo veterinario y experiencia directa en crianza. Publicamos información práctica, actualizada y basada en la observación diaria de nuestros perros, para ayudarte a cuidar mejor de tu compañero.
Autorizado por núcleo zoológico Nº 330240006016– Asturias, España.





